El artista británico de origen keniano Michael Armitage nació en Nairobi, una ciudad en la que sigue inspirándose. A pesar de haber sido enviado a un internado inglés y continuar su educación en Londres, Armitage busca formas de "reubicar su trabajo fuera del canon occidental [...] y reintroducir su historia cultural de África oriental". Una de las formas en que lo logra es renunciando a los lienzos tradicionales, eligiendo en su lugar pintar sobre lubugo estirado, un material ugandés hecho de corteza de árbol ficus que se usa tradicionalmente para mortajas funerarias. Sus pinturas son vibrantes, las superficies a menudo texturizadas con perforaciones y punzadas que integra en la composición. Las obras de Armitage exploran las realidades sociales y políticas de la vida en África a través de representaciones de eventos recientes, mitología y sus propios recuerdos de la vida en Kenia, con un guiño ocasional a Artistas históricos como Francisco Goya y referencias estilísticas al fauvismo.
–Carly Davis